Regina… tus manos sobre mi cuello y… el olvido de tus encuentros… el olvido… de todo lo que existió… fuera de ti y de mí… ay Regina… sin pensar… sin hablar… siendo en los muslos oscuros… de la abundancia sin tiempo… ay mi orgullo irrepetible… el orgullo de haberte amado… el reto sin respuesta… ¿qué puede decirnos el mundo?… Regina… ¿qué pudo añadir a eso… qué razón pudo hablarle… a la locura… de querernos?... ¿qué?... paloma, clavel, convólvulo, espuma, trébol, clave, arca, estrella, fantasma, carne: ¿cómo te nombraré… amor… cómo te acercaré… nuevamente… a mi aliento… cómo te suplicaré… la entrega… cómo te acariciaré… las mejillas… cómo te besaré… los lóbulos… cómo te respiraré… entre las piernas… cómo diré… tus ojos… cómo tocaré… tu sabor… cómo abandonaré… la soledad… de mí mismo… para perderme en… la soledad… de los dos… cómo repetiré… que te quiero… cómo desterraré… tu recuerdo para esperar tu regreso? Regina Regina… esa punzada vuelve, Regina, estoy despertando… de ese medio sueño al que me indujo el calmante… estoy despertando… con el dolor… en el centro… de mis entrañas, Regina, dame la mano, no me abandones…
Thanks, niña gaditana
La muerte de Artemio Cruz
Carlos Fuentes