domingo 25 de enero de 2009

Naufraguemos

Observémonos en el momento en que damos fin a la lectura de una gran novela. Nos parece que emergemos de otra existencia, que nos hemos evadido de un mundo incomunicante con el nuestro auténtico. Esta incomunicación es evidente, puesto que no podemos percibir el tránsito. Hace un instante nos hallábamos en Parma con el conde Mosca y la Sanseverina y Clelia y Fabricio; vivíamos con ellos, preocupados de sus vicisitudes, inmersos en el mismo aire, espacio y tiempo que sus personas. Ahora, súbitamente, sin intermisión, nos hallamos en nuestro aposento, en nuestra ciudad y en nuestra fecha; ya comienzan a despertar en torno a nuestros nervios las preocupaciones que nos eran habituales. Hay un intervalo de indecisión, de titubeo. Acaso el brusco aletazo de un recuerdo vuelve de un golpe a sumergirnos en el universo de la novela, y con algún esfuerzo, como braceando en un elemento líquido, tenemos que nadar hasta la orilla de nuestra propia existencia. Si alguien nos mira, entonces descubrirá en nosotros la dilatación de párpados que caracteriza a los náufragos.


José Ortega y Gasset
Ideas sobre la novela

Un día de tormenta, Libélula Viviente se posó en el alféizar de mi ventana y me regaló este abrazo en forma de premio. Mil gracias...
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Y ahora me toca elegir a mí. Los afortunados son:

Serendipia: mi reflejo dorado.
Dara: estoy enamorada de sus maullidos.
Fer: el geniecillo del relato.
Nébula: la personificación de lo sublime.

domingo 18 de enero de 2009

Lucía

-¡Lucía! Mirá acá, nena. Pensás que soy… Benicio del Toro y tenés que conquistarme con vuestra mirada.
… Huevos, leche, kiwis y boquerones. Creo que no necesito comprar nada más.
-¡Así! (Click, click) Eso es. Ésa es la mirada perfecta (click, click). ¡Seguí pensando en él!
… También necesito levadura y harina, por si preparo un bizcocho mañana por la tarde.
-¡¡Fenómeno, princesa!! Ahora pensás que Del Toro te lleva a su apartamento de Manhattan. ¡Te quiero más roja, linda! (Click, click)¡Casi en ebullición!
… Pero mañana por la tarde tenía algo que hacer. ¿Qué era?
-¡Eso es!(Click, click) Retén a Benicio en tu cabeza (click, click). ¡Soberbia!
… ¿Qué era? Ya está. Tengo que ir a ver a mi prima al hospital, que por fin la operaban del menisco.
-Muy bien, Luci. Hemos terminado. ¡Vaya concentración habés demostrado! Lástima no haber sido Benicio.
-Gracias, Marcelo. ¿Cuándo vengo a recoger mi cheque?

_JMP



lunes 12 de enero de 2009

Neón

01.23. Noche de cometas de neón. Día de llagas. Nueve horas en la jaula. Números, balances, café, facturas, teléfono, "Maldonado Asociados, buenos días", piscina, oasis efímero, sándwich, más café, más números, jaqueca, anochece, más teléfono, underground, hora punta, lluvia sin paraguas, cuarto sin ascensor, ducha de fuego, tus ojos a las diez menos diez, cine en VOS, cometas de neón en el cielo. 01.25.





lunes 5 de enero de 2009

Gala-Dalí

Gala me ha dado, en el verdadero sentido de la palabra, la estructura que faltaba en mi vida. Yo no existía más que en un saco lleno de agujeros, blando y borroso, siempre en busca de una muleta. Ciñéndome a Gala he encontrado una columna vertebral y, haciendo el amor con ella, he rellenado mi piel. Hasta este momento mi esperma se perdía por la masturbación como arrojado a la nada; con Gala lo he recuperado, me he vivificado. Primero creía que ella iba a devorarme, pero, por el contrario, me ha enseñado a comer lo real. Firmando mis cuadros como Gala-Dalí, no hago más que dar nombre a una verdad existencial, porque no existiría sin mi gemela Gala.


Salvador Dalí
Dalí y El Quijote, IVAM, Valencia, 2005, págs. 19-21
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