sábado 28 de febrero de 2009

Qué difícil… Pero me parece que aún es más difícil quedármelo para mí sola… Supongo que por eso lo hago… Tú siempre me preguntabas en qué momento había empezado a quererte. Empecé a quererte exactamente cuando llamaste para decir que me dejabas. De hecho fue en ese preciso momento cuando olvidé el amor que sentía antes. Me olvidé de la ternura y del sexo… de tu lengua… Me di cuenta de que… lo que había sentido antes no era más que el simple reflejo de lo que es el amor. Descubrí que no te había querido nunca. De repente pensé en aquella tortura que practicaban en Francia. ¿Sabes que hacían? Ataban las extremidades de una persona a cuatro caballos y los azuzaban en direcciones diferentes. Pues así es cómo me sentí. Así es cómo me siento. Ahora ya sé lo que es amar. Te amo con esa clase de amor que había rezado por sentir cuando era una adolescente y que ahora rezo por no volver a sentir nunca más. No lo sé. Sólo quiero que sepas cómo me siento. Y no te creas que lo que busco es volver a intentarlo. No. Sólo quiero que sepas cómo me siento. No quiero que tú sigas con tu vida sin saber cómo me siento. No lo soporto.
Isabel Coixet (1995)

lunes 23 de febrero de 2009



Escucha mi silencio con tu boca.


Manuel Altolaguirre

domingo 15 de febrero de 2009

Nadadora

Nado a contracorriente. Mis brazadas sólo consiguen alejarme de ti y dejar mis músculos entumecidos, tatuados con una película de salitre que provocará que me resquebraje al menor chasquido. Aún así, continúo nadando con el corazón abierto y los ojos cerrados para no ver tu espalda anclada en el horizonte.

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viernes 6 de febrero de 2009

Nautilus

Despacio, sin mover el aire, me desinvento en mi rincón,
atando mi secreto, aprendiendo a enmudecer.

Hoy llueve y el cielo arroja largos alambres de plata,
que bordan en el suelo un plano invertido del mundo.

Quién no va a cambiar una semana
por un minuto de interferencias.

Y llegué a creer que hablaba solo, pero tu sombra me hacía eco
en los charcos aún, mi pequeña esquimal.

En los charcos, mi pequeña esquimal...


Discover Maga!

lunes 2 de febrero de 2009

Potestades

Estoy triste porque te he hablado
confusamente. (Hace frío
en la acera encharcada.) Porque no te di un beso
al despertarme. (El aire
viene húmedo y desflecado.)
Ahora tú estás en la Facultad
de cristal y ladrillo. Yo leo
distraídamente.
Estoy triste de mí mismo
y un poco de ti. Después, irás
a la peluquería. Yo estaré mirando
por el cristal amarillo; o recorriendo
el mundo ancho y ajeno. Ven pronto.
Aparezca tu cuerpo,
tus míos labios,
tus brazos rodeándome de acero y potestades.




Blas de Otero
Poemas de amor

Fernando Gómez