Roza mi sonrisa con tu aliento de pétalos de clorofila, al tiempo que mi silueta se retuerce como las raíces del sauce, el de mi orilla, a la que arribó tu oleaje.
La subasta comenzó tarde, cuando el horizonte ardía y tus ojos se inundaban.
Sobrevive su sonrisa en un páramo sombrío mientras el punzante hastío abotona su camisa.
La excusa de tus besos olvida que nuestra ingravidez no entiende de calendarios ni de señales horarias.
Enigma lumínico de ocho letras cosido a tu espalda, repleto de bucles imantados hacia el norte.
Apareciste con tu barca Inundando de velas los Rincones a la umbría que Escondían mis tachones
Hermosas coplas, lindo espacio para leer poesia. Saludos.
ResponderSuprimirparpadeo brumoso...me encanto la imagen.
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